Castilla y León abre 2,5 millones en ayudas para plantar árboles de alto valor

La Junta de Castilla y León abre una convocatoria de 2,5 millones de euros para plantar especies forestales de alto valor (nogal, cerezo, castaño, pino piñonero...). El plazo termina el 25 de septiembre de 2026. Te contamos quién puede pedirlas y qué cubren.

Plantación joven de árboles forestales con protectores tubulares en un terreno preparado de Castilla y León

La Junta de Castilla y León ha abierto el plazo para pedir ayudas destinadas a plantar especies forestales de alto valor: nogal, cerezo, castaño, serbal, fresno, pino piñonero injertado o encina y quejigo micorrizados. Hay 2,5 millones de euros sobre la mesa y tiempo para solicitarlas hasta el 25 de septiembre.

El Boletín Oficial de Castilla y León (BOCyL) publicó el pasado 23 de julio la orden que convoca estas subvenciones, enmarcadas en el Plan Estratégico de la PAC 2023-2027. La consejera de Medio Ambiente y Energía, María González Corral, ya había adelantado la iniciativa días antes durante una visita al Vivero Forestal Central de la Junta, en Valladolid, un centro de referencia nacional en producción y mejora de recursos forestales.

Qué se subvenciona y cuánto

La ayuda cubre el 65% de los costes subvencionables, calculados mediante un sistema de módulos, y financia prácticamente todo el proceso de plantación: la redacción de la memoria técnica, la preparación del terreno, la compra de la planta y la instalación de protectores frente a la fauna silvestre. También entran los cerramientos perimetrales para evitar la entrada de ganado o de especies cinegéticas.

El apoyo no termina el día de la plantación. Una vez certificada su ejecución, los beneficiarios podrán cobrar una prima anual de mantenimiento durante un máximo de cinco años, pensada para que las nuevas masas forestales lleguen a consolidarse y no se pierdan en los primeros veranos.

65%
de los costes subvencionables cubre la ayuda, calculada por módulos, con una prima anual de mantenimiento durante un máximo de cinco años tras la plantación.

Quién puede pedirlas y hasta cuándo

El plazo de solicitud, que se tramita de forma electrónica en la sede electrónica de la Junta, permanece abierto hasta el 25 de septiembre de 2026. Las ayudas se resuelven en régimen de concurrencia competitiva, es decir, las solicitudes compiten entre sí y no basta con cumplir los requisitos para tener la subvención asegurada.

Pueden solicitarlas las personas físicas o jurídicas de derecho privado propietarias de los terrenos, las comunidades de bienes, las agrupaciones que se constituyan para plantar en común y las entidades públicas propietarias de tierras (siempre que su gestión corra a cargo de un organismo privado o una entidad local). La convocatoria forma parte del bloque de medidas que la Junta ya había anunciado a mediados de julio.

Por qué se habla de especies de alto valor

La etiqueta de alto valor no es casual. Se trata de especies que producen madera o fruto de gran calidad y que, plantadas con criterio, permiten diversificar las producciones y mejorar la rentabilidad de las explotaciones. Junto a ese objetivo económico, la Junta subraya beneficios ambientales: mejorar la biodiversidad, incrementar la captura de carbono y avanzar en la protección del suelo y en la regulación del ciclo del agua.

Claves de la convocatoria

  • Presupuesto: 2,5 millones de euros, en régimen de concurrencia competitiva.
  • Plazo: solicitudes abiertas hasta el 25 de septiembre de 2026.
  • Cuantía: hasta el 65% de los costes subvencionables, calculados por módulos.
  • Mantenimiento: prima anual durante un máximo de cinco años.
  • Especies: nogal, cerezo, serbal, fresno, pino piñonero injertado, castaño y encina o quejigo micorrizados.
  • Beneficiarios: propietarios privados, comunidades de bienes, agrupaciones y entidades públicas gestionadas por privados o locales.

Reforestación productiva, no restauración ecológica

Conviene matizar una cosa que a veces se mezcla en los titulares: estas ayudas no financian la recuperación de un monte quemado ni la restauración de un ecosistema degradado, sino la creación de plantaciones forestales orientadas a producir madera o fruto de calidad. Son objetivos legítimos y complementarios, pero distintos. Plantar nogal o pino piñonero injertado en una finca privada mejora la rentabilidad y suma cubierta arbórea, aunque no equivale a restaurar un bosque autóctono con toda su diversidad.

Aun así, en un territorio con amplias superficies agrícolas en retroceso, incorporar árboles de largo recorrido al paisaje puede fijar carbono, sujetar el suelo y dar valor a tierras que de otro modo quedarían abandonadas. La clave, como siempre, estará en dónde y cómo se planta.

El objetivo es diversificar las producciones y mejorar la rentabilidad de las explotaciones, a la vez que se refuerza la biodiversidad, la captura de carbono y la protección del suelo y del agua.
Objetivos de la convocatoria de la Consejería de Medio Ambiente y Energía
Un bosque es sombra. Es vida. Es refugio.
Un bosque empieza con un árbol.
Un bosque también necesita vecinos.
Un bosque no se hereda, se cuida.
Un bosque vale más vivo.
Un bosque no pide ayuda. La necesita.
Un bosque somos todos.
Un bosque es futuro.

Encuentra asociaciones cerca de ti

Busca por provincia y conecta con quien ya está cuidando el monte.

Ver todas las asociaciones →

"El mejor momento para plantar un árbol fue hace 20 años. El segundo mejor momento es hoy."

Encuentra asociaciones cerca de ti →