Hay sitio para ti

Muchas formas de ayudar.
Encuentra la tuya.

No hace falta ser experto en botánica ni vivir en el campo. La mayoría de asociaciones que cuidan el bosque necesitan exactamente lo que tú puedes dar: unas horas, un poco de difusión, contactos en tu pueblo. Empieza por lo pequeño.
Lo difícil ya lo has hecho. Ahora solo queda dar el primer paso.