Voluntarios con plantones bajo el brazo, escolares con las manos en la tierra y una idea sencilla detrás: volver a acercar a las personas a los bosques. El proyecto europeo Life Terra ha superado el millón y medio de árboles plantados en 35 países, y España encabeza la lista.
Cofinanciado por la Unión Europea, Life Terra nació en 2019 con una meta ambiciosa: restaurar terrenos degradados y, de paso, recuperar el vínculo que muchos ciudadanos han perdido con su entorno. Su trabajo contribuye al objetivo comunitario de plantar 3.000 millones de árboles entre 2020 y 2030, dentro del Programa LIFE.
Marcos López Ercilla, gestor de proyectos de Life Terra
España, a la cabeza de las plantaciones
Los números que maneja el proyecto son notables. En cinco años ha organizado unas 2.100 plantaciones con la colaboración de más de 120.500 personas, y ha desarrollado actividades educativas en las que han participado más de 385.000 estudiantes. A eso se suma una plataforma de etiquetado y geolocalización en la que se han registrado más de 40 millones de árboles plantados por organizaciones colaboradoras de toda Europa.
Y en ese mapa, España destaca por encima del resto. Según López Ercilla, es el país donde más se ha plantado, con alrededor de 400.000 árboles, y el municipio más activo ha sido Las Rozas, en Madrid. La filosofía, insiste el proyecto, no es plantar mucho sin más, sino plantar bien.
de árboles se ha propuesto plantar la Unión Europea entre 2020 y 2030. Iniciativas como Life Terra tratan de acercar ese objetivo movilizando a ciudadanos, escuelas y ayuntamientos.
El árbol correcto, en el lugar y el momento adecuados
Más allá de la reforestación clásica, Life Terra trabaja con enfoques como la agroforestería y la agricultura sintrópica o regenerativa, buscando la solución más adecuada para cada terreno. Un rasgo diferencia sus plantaciones de las repoblaciones tradicionales: son multiespecie, con una media de ocho especies nativas por actuación.
La razón es puramente ecológica. Cuantas más especies conviven, mayor es la resiliencia del conjunto frente a eventos climáticos extremos como sequías, inundaciones o plagas. Plantar árboles, arbustos y aromáticas no solo captura CO₂: también mejora el suelo, favorece la infiltración del agua, reduce la erosión y aumenta la biodiversidad, los llamados servicios ecosistémicos.
Ciudades: menos hormigón y más verde
El proyecto insiste en que reforestar no es solo cosa del monte. Las zonas periurbanas y las ciudades, donde vive la mayoría de la población y se concentra la contaminación, también necesitan naturaleza. Ahí, el ejemplo que más repite Life Terra es el de Las Rozas.
El municipio madrileño ha plantado unos 14.000 árboles con el proyecto, una cifra que, junto a otras políticas verdes, le ha permitido declararse neutro en carbono este mismo año, cinco años antes de lo previsto, según su alcalde, José de la Uz. El consistorio calcula haber reducido su huella de carbono un 68 % desde 2018, apoyándose en zonas verdes y en zonas de bajas emisiones.
El regidor anima al resto de alcaldes a seguir el mismo camino y defiende que el contacto con la naturaleza mejora la salud (Las Rozas cuenta incluso con un plan de salud mental orientado a esa convivencia). Su advertencia es directa: las ciudades que no apuesten por lo verde, dice, tienen un futuro muy gris.
Claves del proyecto Life Terra
- Más de 1,5 millones de árboles plantados en 35 países europeos.
- España lidera con cerca de 400.000 ejemplares; Las Rozas (Madrid) es el municipio más activo.
- En cinco años: unas 2.100 plantaciones, 120.500 personas implicadas y 385.000 estudiantes.
- Una plataforma propia registra ya más de 40 millones de árboles geolocalizados.
- Plantaciones multiespecie (una media de 8 especies nativas) para ganar resiliencia.
- Contribuye al objetivo de la UE de 3.000 millones de árboles antes de 2030.
Fuentes y lecturas
- El Independiente / EFE: Life Terra planta más de 1,5 millones de árboles para reconectar Europa con la naturaleza
- Life Terra: Web oficial del proyecto
- Life Terra: Sobre el proyecto


